Esta interrogante la formula mi dilecto amigo médico Pediatra Dr. Carlos Kobayashi Kobayashi, Ex Director del reconocido Instituto Especializado Materno Perinatal de Salud de Lima Perú, quien a la vez trae al recuerdo las palabras de bienvenida del maestro Jorge Avendaño Valdez al curso de Práctica Forense como requisito previo a mi incorporación al Ilustre Colegio de Abogado de Lima.

Decía el maestro Avendaño, quien en brazos lleva desangrado a su hijo ingresa al establecimiento de salud lo hace urgido por salvar la vida de su familiar sin detenerse a preguntar al personal de salud que lo recibe si es médico o no o de que Universidad proviene o cuanto fue su nota aprobatoria, hay una confianza implícita en recibir la adecuada prestación de salud.    

Concebir una vida humana cuan fácil para unos, como inalcanzable para otros.

Toda una vida llena de esfuerzos, dicha, logros, fortuna o una expectativa de vida concebida o lograda en muchos casos con ingentes esfuerzos tras la cual sus familiares suelen hacer tantos planes a futuro ….. Nueve meses para esperar un nacimiento y apenas segundos para apagarse, todo puede acabarse en un instante.

Escasos …..breves minutos que la sangre y oxígeno no llegue al cerebro para que estemos frente a la inminencia de una muerte cerebral y /o  biológica, quienes puedan sobrevivir a ello, por lo general, pueden quedar con graves secuelas que le cambian la vida no sólo a quien lo padece sino trastocando el estilo de vida que venía llevando toda una familia.      

Pero, ¿cuánto vale perder una vida o un órgano?

Pensar en enfermedad es pensar inmediatamente en la relación con establecimiento de salud = médico = vida o salud, plantea que todo el sistema y los actos de las personas deberían estar encaminados a que entre el enfermo y el médico no exista ningún obstáculo para que el médico y el personal que labora o tiene relación con los establecimientos de salud puedan cumplir su deber de cuidado.

Sin embargo, algunas veces pueden existir obstáculos cometidos por terceros, por el propio médico, por otros profesionales de la salud no médicos, técnicos o auxiliares o personal administrativo, por el establecimiento de salud y algunas veces por el Sector al cual pertenecen , así lo prevé el Código Civil y la Ley General de Salud como veremos mas adelante.

Verdad es que ciertos obstáculos que impidan la realización de un acto médico pueden constituir delito mas no todos configuran tal ilícito; sin embargo, por lo general, cualquiera de ambas conductas, a la vez, sí podrían ser constitutivos de falta administrativa grave o leve, como también es cierto que podría no tener tal caracter.

De allí la importancia el rol preventivo a de los titulares de los establecimientos de salud como de la autoridad delegada en las instancias jerárquicamente superiores a quienes les asiste su deber de permanente supervisión y corrección, de oficio, como de las autoridades del Sectores del cual dependen, para corregir y en los casos que corresponda, evaluar medidas correctivas y sancionadoras cuando deban ser impuestas guarden la justa proporcionalidad con la amenaza o riesgo de algún daño en la vida o salud del paciente a cargo y que eventualmente podría conducir a que quien se sintió afectado o resultó dañado pueda disentir de acciones administrativas o judiciales civiles o penales a las que por Ley le asiste .  

No hay duda alguna que nuestro país siempre ha contado con destacados médicos y profesionales de la salud de establecimientos públicos y privados cuya reconocida calidad y prestigio no sólo mas de una vez han salvado nuestra vida y salud por generaciones como personalidades cuyo destacada trascendencia de sus aportes ha trascendido a la comunidad internacional dando lugar a que determinados establecimientos especializados constituyan sede de formación especializada para médicos extranjeros. En los últimos tiempos son mas los connacionales o extranjeros cuyo retorno temporal o turismo en Perú obedece también al propósito de someterse a tratamientos médicos quirúrgicos por razones de salud o estética que en el exterior puede resultarles una larga espera o disponer para ello de una fortuna. Este boom y los beneficios colaterales  puede representar para la economía nacional podría ser mayúsculo con una adecuada promoción de dichos servicios pasa por la permanente tarea de mejorar la implementación de recomendaciones de auditorías, supervisiones o exámenes que a dichos establecimientos médicos practica la autoridad de salud facultada a evaluar los estándares de calidad de las prestaciones de salud prevista, ofertada versus las realmente brindadas.

Frente a dichos avances es innegable que en nuestro vasto y variopinto territorio aún hay sentidas inequidades y contrastes que superar, que con caracter ilustrativo y reflexivo graficamos.   Unos tenemos el privilegio de poder acceder a una atención médica aún las mayorías a horas de sus casas, en el mejor de los casos, cuentan con acceso a una Posta donde sólo por horas atiende un Técnico o Auxiliar o bien recurren a los curanderos, yerberos  o boticarios o se automedican siguiendo las recomendaciones dadas por amigos o familiares. No todos podemos contar aún con poder elegir al médico de nuestra elección que nos atienda de permanentemente y al breve tiempo de llegar a él, primero porque la magra economía de las mayorías sólo podrá permitirle recurrir al establecimiento de salud que les resulte mas acequible y en esa coyuntura obligarlo a que por grave o leve que fuera la enfermedad que lo aqueje, está obligado a soportar indeterminadas colas, tiempo de espera, falta de adecuada orientación hasta que por fin, llamado por un número y no siempre por su nombre, tal vez en breves minutos mientras se está terminando de sentar y decir sus dolencias al médico de quien en el mejor de los casos apenas alcanza a ver u oir su apellido o características físicas cuando sin mediar mayores palabras ni revisión física que las estrictamente necesarias se ve invitado a que pase “el siguiente” recibiendo uno o mas papeles de trazos indescriptibles llevando nuestra dudas a cuestas tratando de adivinar si en alguna parte escribió el diagnóstico de la enfermedad que tenemos, lo cual es infrecuente, pues luego se entera que unos son una larga lista de exámenes auxiliares o a falta de ellos se trata de la receta médica conteniendo prescripciones que no siempre tampoco alcanzan a entender quienes lo atienden en farmacias o boticas.  

El famoso caricaturista Quino en diversas oportunidades ha graficado con su brillante pluma muestras de esta irónica realidad reafirmando que lo graficado en el párrafo anterior ocurre  en muchas latitudes.

Lo anterior es cuando tiene la fortuna de encontrar cita para el día y no se encuentra con el inconveniente que le digan que vuelva en un mes o mas.

Y que ocurre cuando acude a una emergencia donde para comenzar el vigilante de turno le dice “sólo pasa un familiar” a quien muchas veces también se le dice “espere afuera” y a esperar que, a quien, cuanto tiempo, la angustia lo consume y la impotencia de no poder saber si ya atendieron o si ya están atendiendo a nuestro familiar. 

De allí, que siempre es oportuno reflexionar que ocurre :

¿si el médico especialista programado en el turno  no se encuentra?, o si,

¿encontrándose en el establecimiento de salud no acude a atender la urgencia a tiempo?,

o porque ¿hallándose presente el profesional verifica que el establecimiento no cuenta con alguno de los instrumentales médicos o medicamentos esenciales requeridos para intervenir quirúrgicamente?

o porque ¿el instrumental médico o la sala de operaciones no se encuentra  operativa para la intervención de urgencia?

o porque algunos trabajadores determinan que deben llenarse formatos previos o hacerse pagos previos?

O porque algún otro personal no médico afirma que es a ellos a quienes les corresponde realizar procedimientos previos a la atención médica que se requiere?

O porque algún familiar o conocido del paciente se opone a la atención quirúrgica indicada en tanto no llegue determinada otra persona o por temores propios o por su creencia religiosa? 

¿Y qué ocurre si en dicho ínterin la persona empeora, queda con alguna secuela de por vida o muere?

O tantos otros innumerables supuestos posibles son los que sin duda, genera una aparente sencilla pregunta ¿COMETE DELITO QUIEN OBSTACULIZA UN ACTO MÉDICO?, que a la vez puede ser merecedora de innumerables respuestas, desde un puntual y frío:  si o no,  hasta las mas diversas que ameritan una mayor reflexión por parte de nuestros amigos : médicos, otros profesionales de la salud no médicos, técnicos, auxiliares, personal administrativo quienes eligieron tan valiosa y privilegiada como álgida labor de velar por la prevención cuidado recuperación y rehabilitación de la salud de las personas por indistinto que sea el cargo como servidor o funcionario público que ocupen dentro del establecimiento de salud.

Pero ¿qué es delito?, ¿Qué es obstaculizar?¿qué es un Acto Médico?

Sobre estas interrogantes volveremos en la siguiente entrega

 

RICARDO PERCY AYALA GORDILLO

                  ABOGADO

asesoriadefensa@yahoo.es

www.ricardoayalagordillo.wordpress.com

Teléfonos de contacto:

Celular:   985  335 085 (Movistar)

                   991  264 631  (Claro)

Categoría : GESTION PUBLICA / ACTO MEDICO /RESPONSABILIDAD

01 agosto 2009

Gracias por tu preferencia. RICARDO PERCY AYALA GORDILLO ABOGADO RPM 985 483 172 RPC 994 948 189 Email: asesoriadefensa02@gmail.com Estudio Jr. Moquegua 157 Oficina 201 Cercado de Lima - Peru (Atención previa cita confirmada telefónicamente)

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